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viernes, diciembre 11, 2009




Tricornios saxofonistas










No me digáis que la vida a veces no es rara y surrealista y que merece un título extraño como éste que pongo, para algunos puro oxímoron, dos elementos contrarios en el mismo sintagma. El miércoles me sorprendió una noticia de las que uno no espera leer en un periódico. En el V Festival de Jazz de Sigüenza, un espectador denunció a los organizadores porque lo que estaba oyendo no era jazz sino música contemporánea (sic), estilo musical que tenía prohibido por motivos psicológicos. Dejando de lado que un médico pueda prohibirte un estilo musical por producirte alteraciones psicológicas (a lo mejor a mí me pasa con el heavy o el reggaetón, vete a saber), cosa que se soluciona tan fácilmente como evitando esa música (tampoco es que el dodecafonismo, la música concreta, el free-jazz, etc, inunden los diales, ni las discotecas...), hay varios elementos que me llaman la atención. A saber:
1.- La asistencia a un concierto no es obligatoria, si no te gusta, te vas, aunque hayas pagado la entrada, se supone que sabes lo que vas a ver, si no, el problema es tuyo.
2.- El músico en cuestión, Larry Ochs Sax & Drumming Core, lleva desde 1978 tocando jazz, aunque ahora parece que no sabe lo que toca y eso es música contemporánea.
3.- La imagen de un guardia civil al que se le preguntó, como fedatario público, si eso era jazz o música contemporánea, es impagable. ¿Os imagináis una brigada de guardias civiles especializados en delitos musicales, haciendo peritaje ("pues sí, Peláez, esto es post-folk con reminiscencias americanas, no infra-country de raíz")? Sin comentarios.
Se podría añadir más, pero en fin, os lo dejo ahí.
P.D. Voy a comprarme algún cd hoy de jazz, a ver si está en la sección de música concreta y tienen el sello de la guardia civil que ponga "Avalado por el erudición de la benemérita". Por ejemplo, Charlie Mingus, o Wayne Shorter, o Coleman...

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viernes, noviembre 13, 2009

Copiloto- Marta y Los Escaparates

jueves, noviembre 12, 2009



Buceando en el desierto













Hoy, en el Centro de Historia de Zaragoza, se inagura una exposición que nos gustará a todos los que amamos la música pop alternativa e independiente. Es una exposición monográfica sobre el sello discográfico grabaciones en el mar, sello básico en los años de después de la movida y donde surgieron bandas tan admiradas como El niño gusano, La habitación roja, Tachenko, Muy poca gente, La costa brava, el inclasificable Bigott, o, por decir algo más reciente, el oscense Copiloto o los zaragozanos Big City. (su enlace, http://www.grabacionesenelmar.com/). Se puede buscar el vídeo de presentación de la expo en youtube.com o en http://www.heraldo.es/, donde también podéis ver algún vídeo de los grupos estrella del sello.




Grabaciones en el mar es un sello vinculado desde siempre a Sergio Algora, de hecho creo que el nombre le debe algo a su imaginería surrealista. Allí salieron los primeros discos de El niño gusano, toda una declaración de por dónde iba a ir un cierto pop en los años 90, discos por cierto que ahora se reeditan (los dos primeros en realidad, Circo luso y El efecto lupa) con abundante material inédito.




Las producciones del sello son siempre muy cuidadas, con unas excelentes portadas (las que hacía Óscar Sanmartín para El niño gusano son de antología), buenas producciones y pocos pero bien utilizados medios, con imaginación. Así que, como consumidores responsables que tenemos que ser, apoyemos las buenas iniciativas y compremos algunos de los discos de Grabaciones en el mar, que sigue en pie desde el desierto sacando discos tan buenos como el de Copiloto que ya os recomendé.




P.S. Luego subo el vídeo de su canción "Marta y los escaparates" en recuerdo de mi abuelo, que no era oscense como Javier Almazán, (a) Copiloto, sino de Monreal del Campo, Teruel, y que habría cumplido 101 años. Saludos, abuelo.

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viernes, noviembre 06, 2009

This is the day

This is the day



¡Qué hostias!, nunca me he autodedicado una canción, así que hoy lo hago. Uno de los primeros elepés que me compré, cuando aún no tenía tocadiscos, y que compré en Andorra, ya veis qué cosas. Una de mis canciones preferidas, con voz grave, acordeón arrebatador y una estética cutre años ochenta que tiene su encanto (cómo se nota la croma en el paseo de Matt Johnson...!).

¡Salud, Julio!


P.D. Os pongo la letra para practicar.



This is the day. The The


Well...

you didn't wake up this morning

Because you didn't go to bed

You were watching the whites of your eyes

Turn red

The calendar, on your wall, is ticking the days off

The calendar on your wall is ticking the days off

You've been reading some old letters

You smile and think how much you've changed

All the money in the world

Couldn't bring back those days.

You pull back the curtains, and the sun burns into your eyes,

You watch a plane flying across a clear blue sky.

THIS IS THE DAY --

Your life will surely change.

THIS IS THE DAY --

Your life will surely change.

You could've done anything -- if you'd wanted

And all your friends and family think that you're lucky.

But the side of you they'll never see

Is when you're left alone with the memories

That hold your life together like

Glue

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miércoles, octubre 28, 2009

Joan Miquel Oliver - Surfistes En Càmera Lenta

martes, octubre 27, 2009


El amigo Gaddus Morhua



Que no se extrañe nadie, no es que haya hecho amistad con un lituano o algo así, el amigo Gaddus Morhua, o mejor en cursiva, gaddus morhua, es, ni más ni menos, algo que nunca falta en mi nevera (junto con el queso, los ibéricos, los pepinillos, el chocolate, las cervezas, los yogures, la fruta, las setas secas..., caramba, sí que tengo cosas en la nevera...) es, decía, el bacalao.






Algo tiene de especial este pescado que es infinitamente mejor y más variado después de la salazón que antes. El bacalao fresco es soso, una carne con poco sabor y consistencia. Tan es así que los británicos lo usan para ese plato tan sublime y refinado como es el fish and chips (espero que se note la ironía). Afortunadamente, desde hace siglos, en la península ibérica, en Italia y en Noruega, se pone en salazón y después se deseca en los secaderos para almacenarlo durante meses. Y entonces se produce el milagro, la carne se repreta y se hace sabrosa y apta para cientos de recetas con las que no se podría ni soñar con el bacalao fresco. Los portugueses, auténticos maestros del bacalao, tienen al menos una receta para cada día. A mí me gusta mucho de su gastronomía el bacalhau à Brás y el Gómes de Sá.




Pero en otros territorios peninsulares también lo bordan. La esqueixada catalana, la brandada, el bacalao a la llauna, gratinado con alioli y piñones, el memorable bacalao al pil pil vasco, el simplemente rebozado (ya hablé aquí de Casa Labra en Madrid y sus tajadas de bacalao rebozado con sus cañas tan bien tiradas) o con tomate y tiras de pimiento...


Es curioso que el bacalao era antes comida de pobres, de los que no podían comer pescado fresco y se apañaban con el bacalao. A mí me siguen enterneciendo las bacaladerías, con su máquina para cortar, sus bacaladas amontonadas, sus variados cortes (ah, qué maravilla los callos de bacalao, si los veis en algún restaurante, aunque son caros y raros, no lo dudéis). También era comida de vigilia, de viernes en los que no se podía comer carne a no ser que se comprara la bula pertinente (¡menos mal que ya no hace caso a esas cosas!!), aunque ahora es más caro que un buen solomillo y la penitencia es comprarlo. En fin, me encanta.


P.S. No voy a poner como hilo musical a Ximo Bayo o cosas parecidas. Como ya nombré a los portugueses Sétima Legiao, pongo el cd que me compré en mi última visita a Portugal, Maria Rita, brasileña e hija de Elis Regina.

Salud.

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lunes, octubre 19, 2009



El secreto de sus ojos












No suelo ponerme a escribir en caliente de pelis que me han gustado, a veces una peli te entra y poco a poco su recuerdo se diluye y ese entusiasmo te parece poco justificado, pero ya han pasado unos días del visionado de la última de Juan José Campanella, El secreto de sus ojos, y tal y como preveía Carlos Boyero en su entusiástica crítica del lunes 21 en El País, su recuerdo se agranda, sus personajes se te quedan adheridos a la piel y los sigues teniendo presentes (yo creo recordar que hasta he soñado con alguna de las escenas de la peli, al menos esa sensación he tenido algunas noches).





No sólo es que a Campanella le haya salido su mejor peli, es que será de lo mejor que veamos en lo que queda de año. Todo le ha quedado redondo: el guión (con sus vueltas y revueltas, al hilo de eso tan sutil e inexistente que llamamos memoria), escrito al alimón con Eduardo Sacheri, autor del libro en el que se basa le peli, originariamente titulado La pregunta de sus ojos; el reparto, con un inconmensurable Ricardo Darín (¡pero qué bueno es este jodido argentino!), una estupenda Soledad Villamil, y dejo para el final a Guillermo Francella, el amigo alcoholizado y perdedor pero con principios inamovibles: su personaje da un contrapunto heroico a la vez que cómico que amalgama toda la peli. La realización también es buenísima, se nota que en haciendo tele en EE.UU. Campanella se ha curtido y se atreve con planos innovadores.




En fin, peli de obligado visionado, y no digo más.




P.S. Aunque ahora suena otra cosa bien alejada. recomiendo el primer cd de Gotan Project, La revancha del tango, que aunque remachacado y oído hasta la saciedad, su electrotango sigue siendo muy vigente.

Salud.

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